Otro de los desafíos que enfrenta la madre primeriza es creer que tiene poca leche. Y pensando que esto es verdad empiezan a darle biberón a su bebé, hasta que terminan sustituyendo toda su leche materna por leche de fórmula con el consecuente destete prematuro del bebé.
La clásica situación que enfrenta la mamá es que luego de darle el pecho a su bebé éste sigue llorando o vuelve a pedir a los 30 min. o a la hora. Lo que ocurre entonces es que "prueban" en darle biberón y ven que luego de tomarlo no vuelve a pedir hasta dentro de 3 horas. La madre concluye entonces que no tiene leche suficiente.
