18 oct. 2017

Lo que todo papá y mamá primerizos deben saber

Hace poco estaba viendo las fotos de unos amigos que serán padres por primera vez. Ya lo tienen todo listo, el cuarto del bebé con una decoración hermosa, la cuna, las almohadas y cubrecama todo una combinación bellísima. Incluso el ropero ya tiene ropa colgada. Es lindo ver que un bebé sea esperado con tanto amor y espectativa. Y, aunque está bien preparar la casa para la llegada del bebé, pocos futuros padres preparan su mente y emociones para su llegada.

¿Qué significa preparar nuestra mente y emociones?

Me refiero a que la llegada de un bebé a una casa además de traer alegría, amor y emoción; también trae cansancio extremo, hormonas revueltas, dolores post-parto, frustración porque el bebé llora a cada rato, porque no duerme, porque sólo quiere brazos, porque "no se llena", porque "sale poca leche", porque no tenemos ayuda en casa, etc. Y si cada uno de estas situaciones es mal manejada por los futuros padres, es probable que la llegada tan ansiada del bebé se convierta en un momento de mucho estrés, ansiedad e incluso depresión.

Así que, ¿Por dónde comenzamos?

Lo primero que debemos hacer es preparar nuestra mente, esto se hace teniendo conocimiento de lo que está por venir (al menos de lo más frecuente), así las diversas situaciones que se presenten no nos cogen por sorpresa y estamos más preparados para hacerles frente. Entonces, ¿Qué es lo debemos esperar cuando llegamos a la casa con nuestro bebé recién nacido?

- Es normal que salga poca leche las primeras semanas y por ende el bebé pedirá mamar a cada rato. Esto significa cada hora, 30 minutos o 20 minutos. Esta frecuencia es necesaria para poder estimular una mayor producción. En el artículo Crisis durante la lactancia materna se explica qué es lo que sucede y qué esperar durante los siguientes meses.

- Es normal que los bebés quieran estar cargados todo el tiempo. No es maña, no te quieren manipular ni mucho menos. Los bebés no tienen la capacidad cognitiva aún para manipular a nadie. Es una necesidad básica para un bebé y debemos hacerlo. Si deseas mayor movilidad te recomiendo adquirir un fular, es una tela para llevar cargado al bebé por todas partes. Es interesante que desde la antigüedad en cada cultura las mujeres usaban una tela para llevar a sus bebés a todos lados mientras realizaban sus labores y nadie les estaba diciendo "lo estás malacostumbrando a los brazos". Deberíamos aprender de aquellas mujeres sabias que sabían que la única manera de tener un bebé tranquilo, es bien pegado.

- Es normal que se despierte muchas veces por las noches. A cada rato puede ser 5 a 7 veces. Es normal porque necesitan mamar seguido, necesitan cambio de pañal o simplemente necesitan ser mecidos y consolados. ¿Y cuando dormirá toda la noche? Depende de cada niño, algunos al año , otros a los 2, otros a los 3. En el artículo Por qué los bebés despiertan por las noches se explica con más detalle este tema.

- Es normal que lloren a cada rato. Los bebés lloran porque es la única manera que tienen para comunicarse. Lloran porque tienen hambre, porque necesitan cambio de pañal, porque algo áspero los molesta, porque están cansados, o porque necesitan ser cargados y mecidos. Algunos bebés lloran aunque no tengan hambre, estén con el pañal limpio y aunque nada físicamente les moleste. Mucho consuelo, mecidas, canciones, y PACIENCIA, calmarán al bebé. Siempre descarta cualquier otra causa con tu pediatra y NUNCA dejes llorar a tu bebé. En este artículo explicamos Los peligros de dejar llorar al bebé

- Es normal que necesiten ser mecidos para quedarse dormidos. Aunque muchos bebés se quedan dormidos mientras maman o toman su biberón, habrán momentos en que también necesitaran ser mecidos para conciliar el sueño. Es normal, es parte de su desarrollo.

Lo segundo que debemos hacer además de preparar nuestra mente es preparar nuestras emociones. El cansancio puede desencadenar situaciones no deseadas como mayor frecuencia de discusiones con tu pareja, irritabilidad, escasa paciencia, enojo, y sin el apoyo necesarios se pueden ver casos de hasta violencia contra el bebé. Es por esto que es tan importante que los futuros padres puedan conversar con anticipación lo siguiente:

Si eres un futuro papá:

- Tu pareja está por entrar a una etapa de cansancio extremo (como nunca antes lo habría experimentado), un fuerte desbalance hormonal y necesitará de mucho apoyo de tu parte. Durante los primeros meses tú debes convertirte en la mamá de la mamá. Esto implica, hacerle un tiempo para que se bañe, asegurarte que se haya alimentado, apoyar al máximo con las tareas de la casa, y permitir que la madre pueda descansar el mayor tiempo posible. Querido futuro papá, si antes no habías colaborado en la casa, es tiempo de hacerlo, la salud mental de tu pareja te lo agradecerá. Si trabajas fuera de casa, procura conseguir una persona que pueda apoyar a tu pareja mientras te encuentras ausente y en cuanto llegues a casa, manos a la obra! Recuerda tu apoyo no es una ayuda, es tu responsabilidad

- Tu pareja estará irritable, angustiada y estresada. Tú comprensión, paciencia y ánimos serán vitales en esta etapa.

- En esta etapa, tú también estarás muy cansado e irritable. Aún así debes considerar que estarás menos cansado que la madre, recuerda que ella acaba de dar a luz, está aprendiendo amamantar y tiene un cocktel de hormonas revoloteando por todo su ser. Tu apoyo es muy necesario y juntos podrán hacer de esta etapa una en la que se unieron más como pareja. 


Si eres una futura mamá:

- El puerperio es una etapa fuerte y retadora. Las hormonas te jugarán malos ratos, el cansancio te cambiará drásticamente el humor y la lactancia será desafiante. Pero al mismo tiempo, el puerperio es una etapa para reconciliarte con tu pasado, con aquellas heridas de tu alma que aún no se han sanado. Todo aquello que debes sanar en tu alma saldrá a flote en esta etapa. Reconoce aquello que aún no has perdonado, puede ser a tu padre, a tu madre, a un ser que ya se fue. Decide en tu corazón perdonar y si es posible díselo a esa persona que te hizo daño. Perdonar no es olvidar, es dejar ir la carga de dolor que aún traes encima y que con tanta carga emocional sale a flote. Dicen que lo que no llora la madre, lo llora el bebé, así que llora si es lo que necesitas.

- Busca personas que te apoyen además de tu pareja. De preferencia otras madres de tu confianza a quienes les puedas contar lo que te pasa o simplemente te ofrezcan un par de horas de ayuda en la casa. En esta etapa no puedes pasar tantas horas sola, buscar
 grupos de apoyo, frecuenta otras madres pero no te quedes sola.

- Explotarás muchas veces. Compréndete, no te condenes. Habla con aquella persona con la que explotaste y pídele perdón.

- Tente paciencia. Es la primera vez que eres madre, y todos tenemos derecho a equivocarnos. No pasa nada si tu casa está sucia y desordenada (lo normal sería que tu casa no vuelva hacer lo misma por varios años más, así distinguimos cuando en una casa hay niños ¿verdad?) Lo que importa ahora es tu salud y la de tu bebé.

La llegada del bebé es una etapa increíble que recordarán por siempre. Papá y mamá: únanse más en esta etapa, sean más comprensivos el uno con el otro, ayúdense mutuamente. Díganse mutuamente: "lo estás haciendo bien!"
Decidan romper cadenas generacionales para formar juntos una nueva generación que sus hijos quieran imitar.

Coméntanos, ¿cómo pasaste tú la llegada de tu primer bebé? ¿qué cambios fueron los que más esfuerzo te costaron?


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